jueves, 2 de abril de 2009


Prefiero no pensar. Olvidé que es eso de "definir" y pretendo confiar en la mano inocente que se dedica a dibujar mi destino. Aunque a veces se salga del papel, o lo rasgue de tanto apretar... O lo desgaste de tanto borrar por equivocarse en el trazado.

A veces, una tiene que recorrer 1240 km para darse cuenta de que no todo es lo que parece.  Que nada tiene por qué salir como planeamos....