sábado, 19 de septiembre de 2009

Manos frías...

Último aliento del sol veraniego. Ya casi agoniza. Ahora, el crujir de huesos impera en las calles. El frío llega con los hombros encogidos... Y el corazón caliente.

A veces, una tiene que recorrer 1240 km para darse cuenta de que no todo es lo que parece.  Que nada tiene por qué salir como planeamos....